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Mobbing: la víctima

Mobbing: la víctima
El Mobbing es el Acoso Moral, es el psicoterror que muchos viven en su ámbito laboral o lo que solemos llamar “moverle el piso a alguien… hacerle la vida imposible… "hacerle la cama".

Muchos han sido lo correos electrónicos que he recibido respecto a este tema y creo que aún son muchas más las personas que están siendo víctimas de acoso moral en su trabajo. Este artículo, como los anteriores y los que voy a seguir escribiendo, va para ellos.

Hay que tomar conciencia y sensibilizarse al respecto, para que poco a poco podamos ir revirtiendo esta situación dentro del ámbito laboral, previniendo desde el ámbito escolar.

Cualquier persona puede ser víctima de mobbing: no hay un estereotipo ni un perfil psicológico, que predetermine en este tipo de violencia. Se da el hecho de que el agresor percibe a otra persona como una amenaza y al mismo tiempo, existe un contexto laboral favorable, que dispara y permite la actuación de la rabia del agresor.

Las víctimas del mobbing, no son necesariamente personas débiles o enfermas: aunque el agresor busca ponerlas en este lugar, para desvalorizarlas y justificar lo injustificable. Por el contrario, en la mayoría de los casos, nos encontramos con personas que se enfrentan, consciente o inconscientemente al agresor, poniéndose en el lugar del blanco de su odio.

Por lo general suelen, con su actitud, cuestionarlos, poner en tela de juicio su desempeño, lo que provoca en el agresor la necesidad de desacreditar a la víctima, como forma de desacreditar lo que dice o hace: la humilla, busca distorsionarle los vínculos y de esta forma, aislarla.

Dado que el hostigador vive a la víctima como una amenaza porque deja al descubierto su ineptitud, busca y encuentra en el entorno, la fuerza suficiente para aniquilar a la víctima, ya sea por el simple silencio de sus compañeros, ya sea por el temor de éstos o por la búsqueda de privilegios.

El hostigador pretende y logra reflejar una imagen de la víctima como poco inteligente, holgazana, conflictiva, que no cumple con su trabajo; cuando en realidad, es lo contrario. Las víctimas suelen ser personas dinámicas, trabajadoras, creativas, pro-activas y esta misma forma de ser, es la que enoja al acosador. A sus ojos son personas envidiables debido a las virtudes que él siente que no tiene, pero desea tener. Como cree que no puede, las aniquila en el otro (envidia destructiva).

El escenario de acoso

El escenario en que se desarrolla el mobbing, es en aquellas organizaciones que están en crisis, con malas prácticas, con métodos ineficientes en la resolución de conflictos. Existe indefinición de funciones y roles que da lugar a la inseguridad, a la desconfianza, a los conflictos de competencia y a los malos entendidos, generándose problemas que, si no son rápidamente resueltos, degeneran en mobbing.

El acoso en el trabajo no tiene su origen en la víctima, sino que es un mal que parte de la propia organización y afecta a todos los que forman parte de la misma.

Esta realidad se tiende a negar y se suele depositar en la víctima, haciéndola depositaria de todas las culpas y acusándola de desequilibrios y malos vínculos, para luego marginarla y/o echarla como forma fantaseada de deshacerse del problema. Luego aparece otra u otras víctimas.

Se reduce el Mobbing a problemas personales, simplificando el entramado complejo que sostiene al mismo, sin poder discernir que el trasfondo del conflicto es institucional y no personal, y la víctima es el "chivo expiatorio" de dicha realidad.

Lamentablemente nos encontramos en una sociedad tan competitiva, donde en pos de ello, todo se vale y se desdibujan los límites entre lo correcto e incorrecto. La ética queda suspendida entre paréntesis, existiendo una gran permisividad en cuanto a los comportamientos,  siempre y cuando se logren los fines buscados, ya sean ideológicos, económicos o políticos.

En este caldo de cultivo de violencia y desconfianza, crece el mobbing, y mientras se hostiga a una o varias personas, las otras quedan momentáneamente tranquilas, creyendo que a ellos no les va a pasar y se convierten en cómplices de tales violencias.

Al respecto cabe preguntarnos qué pasa con el compañerismo, con la solidaridad, con el respeto por los derechos humanos y los agentes que hacen que los mismos se lleven a cabo… son los propios trabajadores esos agentes... son sus derechos y deben hacerlos cumplir. El poder está en ellos y en su unión para la búsqueda de soluciones.


Lic. Silvana Giacchero
Psicóloga Social, especialización en RRHH
svgiachero@hotmail.com
ACAMLU: Tel. 099274027

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Comentarios (2)

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Comuna Mujer 30-04-2014

Muchas gracias Magdalena, por tu comentario tan cariñoso. Nos quedamos felices de saber que la charla de la licenciada te ayudó a resolver tu problema en el trabajo. Un beso y gracias por tus palabras.

Magdalena 29-04-2014

Esta mujer es la experta más especializada en el tema en nuestro país. Hay que aprovechar su conocimiento y difundirlo para salvar vidas. Fui víctima de mobbing en mi oficina y me ayudó muchísimo ir a una charla que dió la licenciada Giacchero: pude identificar el problema y denunciarlo. Gracias!

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