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En busca del primer empleo: lo que debes hacer y lo que no![]() A veces las o los postulantes no calificaban para el cargo como el empleador me solicitaba; pero muchas veces, hubiesen calificado si el postulante hubiera tenido en cuenta algunos detalles muy sencillos. Horario Antes que todo, debemos ser puntuales. Podemos llegar diez minutos antes, eso está bien. Pero no debemos llegar media hora antes y solicitar que se nos atienda. En ese caso, se debe esperar a la hora acordada: el entrevistador no está a nuestra disposición. ¡Ni considerar la llegada tarde! Eso sin duda sería un punto muy desfavorable para nosotros. Al momento de llegar Cuando nos hacen pasar a la entrevista, debemos saludar amablemente y no tutear. Siempre es conveniente estrechar la mano y no dar un beso. Además, hoy en día los chicos y chicas que buscan empleo, tienen incorporado el “tutear” si ven que su interlocutor es joven. Sencillamente, lo están haciendo mal. Y muchas veces, ese es un motivo de no conseguir el empleo. Se debe mantener una distancia a la confianza. Al entrar a la entrevista Al momento de ingresar al lugar, debemos esperar que nos digan que tomemos asiento. No hay que adelantarse a sentarse y ponerse cómodo. Al sentarnos, es conveniente no apoyar la mano en la mandíbula. Luego, mientras el entrevistador nos hace preguntas, tampoco debemos apoyarnos sobre el escritorio, como lo hacemos en la mesa de nuestra casa. Es recomendable sentarse correctamente; con la espalda erguida, no en la punta de la silla, sino que cómodamente. Otra actitud que se ve comúnmente en los postulantes, es sentarse “hacia atrás”, como quien se sienta en un café a conversar con un amigo. Debemos considerar que el entrevistador está viendo, observando, analizando ese lenguaje corporal y si no le gusta, nos descalificará. Tampoco es conveniente ponerse erguido, tenso. La postura correcta es sentarnos con la columna derecha y no agachar los hombros, como escondiendo la cabeza. Ante todo, presentarnos con actitud tranquila, serena: el entrevistador no es un “monstruo”. Muchas veces esa persona nos quiere ayudar, pero espera que el postulante lo ayude también, para calificar en el cargo. Lenguaje y actitud Debemos hablar con sencillez, no usar palabras rebuscadas; tratar de ser uno mismo. En el caso de estar nervioso, no tener miedo a decirlo; somos humanos y todos en algún momento hemos vivido la instancia de pasar nervios en nuestra primer entrevista. No debemos entrar pensando: “soy joven”, “no tengo experiencia”, “no me van a tomar”. Eso hace que nuestro rostro se muestre contrariado. Todos empezamos un día y una persona fresca, con una linda sonrisa, una actitud positiva, tiene muchas más posibilidades que alguien que ya tiene la desilusión marcada en la frente. Formalidad Si es posible, no usar los dichos, “dimes y diretes” que se usan “entre casa”. Sin lugar a dudas, todos los usamos, pero no debemos olvidar que estamos en una reunión seria y que el “entre casa”, acá no funciona. Atención Se debe escuchar al interlocutor con atención; no se debe mostrar que uno está aburrido o que no le interesa lo que está escuchando. Tampoco poner mala cara; recordemos que nos quieren conocer para darnos un trabajo y que cuanto más nos conozcan, más posibilidades tendremos (siempre que con la actitud, se transmita que se es el candidato ideal). Precisión Es siempre conveniente contestar lo que se pregunta y no “irse por las ramas”. Si se quiere, se puede hacer un comentario anexo a lo que se está hablando; pero hay personas que hablan y hablan a causa de los nervios y eso no está bien visto. Hacer referencias En una entrevista lo que no se debe hacer tampoco, es hablar mal de otras empresas donde el postulante se ha presentado a solicitar empleo; o en el caso que hayan tenido una experiencia anterior y no resultó, el hablar mal de otros, no será bien recibido por el selector. Polémicas No se debe discutir, ni polemizar ante alguna pregunta donde se nos solicita una opinión. Puntos a favor Una idea muy importante y que nos puede favorecer, es resumir cuáles son los puntos fuertes que tenemos. No debemos tener temor de decir que somos buenos en algo; por el contrario, no estaremos elogiándonos para incrementar nuestro ego. En este caso, estamos tratando que nos conozcan y una forma de hacerlo, es mostrando que tenemos buena voluntad, ganas de trabajar y que somos cumplidores y responsables. Eso está correcto que lo sepan; lo que no está correcto, es que lo digamos y no lo seamos. Imagen Otro punto a tener en cuenta, es el aseo y la presencia. Los hombres deben presentarse afeitados, aseados; por ejemplo, olvidarse de los jeans rotos, que sí están de moda, pero para presentarse a una entrevista de trabajo, no califican. Un pantalón de vestir y una camisa (aunque no lleven saco y corbata), serán mejor recibidos que una vestimenta informal. Si se perfuman, tampoco hacerlo en demasía. La fragancia debe ser discreta. Un detalle importarte, es no usar ningún tipo de sombrero. Tampoco piercings; que en general, no son bien recibidos. Las mujeres no deben presentarse vestidas como para una fiesta, ni maquillarse en exceso o como en el caso de los hombres, usar demasiado perfume. Presentarse de una forma discreta, sobria, prolija, con las uñas limpias y si es posible, no demasiado largas. Acciones Acciones como mascar chicle, fumar (o solicitar para hacerlo), o presentarse con el “termo y mate” debajo del brazo (sobre todo en Uruguay, donde es algo muy común) a la entrevista, descalifica totalmente al postulante. ¡A NO HACERLO! Y por último, la mejor actitud es no mentir; por ejemplo, no inventar referencias para conseguir un empleo. Recuerden que ser honestos y ser uno mismo, da más resultado que la mentira. Quien nos entrevista tiene experiencia en el tema y se da cuenta. Siempre preferirá un candidato que dijo la verdad, a otro que mintió. Para tener siempre en cuenta Una buena herramienta para obtener el empleo es decir “necesito el trabajo”, “tengo ganas de trabajar”, “tengo voluntad”, “quiero progresar” y “necesito una oportunidad”. Si se nos da esa oportunidad, deberemos demostrarlo día a día con los hechos. Así, jamás fracasarán y muchas puertas se abrirán. Y además, no olviden ser positivos día a día y sonreír… sin lugar a dudas, nunca está demás. Ana García Insúa Anamar Consultora Laboral Telefax: 356.38.47 Bell 1430 – Montevideo, Uruguay http://anamarcolocaciones.winnernet.net Articulos Relacionados
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