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Abuelas modernas

Abuelas modernas

Cuidando a hijas, nietos y a sí mismas


Hasta hace algunas décadas, la imagen de la "abuela" era muy distinta a la que observamos en las abuelas actuales.

Cuidando a hijas, nietos y a sí mismas

Las tradicionales “tareas de la casa” y la obligación de cuidar la crianza y educación de los hijos, generalmente obligaba a las mujeres a desatender sus preferencias profesionales o laborales, con la consiguiente dependencia económica del aporte del “padre de familia”. Primero el marido y más adelante, también los hijos o hijas, eran su fuente de sustento. 

Esto no significaba que algunas mujeres no desarrollaran actividades fuera de su hogar; pero en general, era una minoría.

Al llegar a la etapa de abuela, la mujer era vista como una persona mayor, cuyas mayores motivaciones propias se concretaban en actividades dentro del reducido ámbito de su familia o de un círculo reducido de amistades. Los ejemplos de mujeres que en la edad de ser abuelas descollaban también por sus propios méritos profesionales, artísticos o sociales, eran la excepción. Muchas veces se trataba de personas que no habían tenido hijos o que disponían de suficiente solvencia económica, como para delegar las actividades “propias de su sexo” en otras manos.

Esta imagen de mujer vulnerable y muchas veces dependiente, ha sido sustituida, cada vez más, por la de una persona mucho más activa, atenta a sus propias inquietudes, respetada en la decisión de desarrollar otras áreas de atención y hasta estimulada a hacerlo, como forma de propender a una mejor salud emocional y calidad de vida.

Muchas mujeres de hoy, desarrollan actividades laborales hasta edades avanzadas; algunas incluso, posponiendo su jubilación en función de impulsos vocacionales importantes. Pero eso no obsta para que también tengan un rol fundamental en la crianza y educación de sus nietos y nietas. Esto es así porque sus hijas e hijos, también en etapas productivas de sus vidas, necesitan la ayuda de sus madres.

Esto obliga a la abuela moderna a estar en continua actividad, realizando acciones por y para ella misma (trabajo, recreación, hobbies), pero también por y para sus hijas y nietos. El rol de una abuela actual es el de sostén de sus hijas e hijos, de sus nietos y, en definitiva, de toda la familia.

Cuidandose a sí misma

Muchas veces esta mujer se encuentra en la etapa del climaterio, con sus propias necesidades de cuidado de su salud. Es bien conocido que ese período implica modificaciones físicas y también emocionales. La atención a esa etapa de la vida, incluye el cuidado ginecológico; pero también, la prevención dentro de la esfera cardiovascular, metabólica, osteo-articular y de la salud mental. En general alcanza con lo que se llama "atención primaria", vale decir que no se requiere asistencia por especialistas.

Pero ocasionalmente en este proceso de cuidado de la salud, surgen indicios de que se hace necesario atender más detenidamente algunos aspectos, lo cual llevará a consulta con especialistas. Aún “sintiéndose bien”, la atención a su propia salud resulta fundamental para que una abuela, todavía joven, pueda cumplir un papel activo en el cuidado del resto de su familia. No debe perderse de vista que una abuela joven tiene en general nietos y nietas en su niñez, muchas veces a su cargodurante varias horas del día, en las que sus hijas o hijos están ocupados en sus propias actividades; por lo cual, las exigencias son importantes y requieren estar en condiciones físicas adecuadas. Será necesario hacerse tiempo para ejercicios que tonifiquen el organismo.

Algunas mujeres viven su climaterio como una etapa de pérdidas. Este es un prejuicio basado en conceptos sociales y culturales menoscabantes y equivocados. Se trata, sí, de una etapa de replanteos, ante cambios físicos y emocionales.

El sentir que la vida tiene sentido en cualquier etapa y en el climaterio también, reafirma la convicción del propio valor.

En este sentido, el vivir las tareas de abuela sintiendo que se está contribuyendo al desarrollo físico y emocional saludable de los nietos, significa una reafirmación del propio valor y un estímulo para atenderse a si misma y para cuidarse.

Otras abuelas se aproximan (o ya han ingresado), en la llamada “tercera edad”. Muchas veces estas abuelas lo son de adolescentes. Y también con bastante frecuencia, se observa que los nietos, varones o mujeres, logran una confianza y proximidad emocional muy grande con sus abuelas... incluso mayor que con los propios padres. En estas condiciones, las exigencias físicas no son tan importantes como cuando se trata de niños, y por otra parte serán largas las horas en que los y las adolescentes estén fuera del hogar cumpliendo con sus obligaciones en educación, deportes y en reuniones sociales. Pero no por ello se debe desatender la propia salud. La consulta médica preventiva periódica se impone, en especial en una etapa en la que son frecuentes los “dolores de músculos y huesos”, las caídas en períodos de “depresión” o la aparición de algunas enfermedades que están presentes en la familia, como diabetes, problemas tiroideos, etc.

Es fundamental una alimentación sana, seguir haciéndose tiempo para hacer ejercicios y no desatender las actividades de recreación.

Cuidando a una hija embarazada

Algunas mujeres comienzan a ser abuelas antes de tener el “título” de tales. Eso ocurre cuando se hace necesario ayudar a las hijas durante sus embarazos. Se trata de una etapa en la que pueden convivir sentimientos y emociones encontradas, por lo que el acompañamiento de una mujer con experiencia es muy importante.

Hay que desterrar la tendencia a exagerar ejemplos negativos (“yo conozco casos en que las cosas marcharon muy mal”; “el parto es una experiencia terrible”; “los hijos son un dolor de cabeza”).

Por el contrario, la madre (futura abuela) puede acompañar a su hija contándole cómo vivió ella misma su propio embarazo, destacando lo importante que fue en su vida ese momento y la felicidad de ver que su hija lo reedita. También sugiriéndole algunas cosas que a ella le pueden haber servido, en la preparación para el momento del parto, en la etapa de lactancia, etc.; pero siempre estimulándola a cuidarse. Es fundamental entender que cada mujer vivirá el embarazo de forma diferente, por lo que en el sano intento de ayudar y acompañar, deberá evitarse siempre todo lo que pueda ser interpretado como manipulación. La ayuda nunca debe significar anular a la embarazada en su papel protagónico, minimizar el rol de su pareja o avasallarla, sin permitir que experimente las cosas por ella misma.

Los “mensajes” deben dejar ver que se confía en la capacidad de la hija embarazada, para desempeñarse adecuadamente en su propio rol de madre. En el momento del parto será necesario acallar los propios sentimientos, y dejar que sea la hija y su pareja quienes protagonicen el instante. Será también fundamental el apoyo luego del nacimiento del bebé, cuando se siente que "el mundo se le viene encima", pero sin quitarle a la madre la posibilidad de aprender por si misma.

Cuidando a sus nietos

Solamente a título de ejemplos, señalaremos que las abuelas de nietos pequeños cumplen un papel trascendente en la prevención de accidentes en el hogar, para lo cual suelen educarlos en la manera de evitar peligros. Y en el caso de adolescentes, son las abuelas las que transmiten valores: quizás la mejor protección ante un estilo de vida juvenil que se ha vuelto más expuesto a riesgos, que antes.

Esta abuela, mediante afecto, educará a sus nietos. La educación familiar genera valores, y estos valores ayudarán a que estos niños y adolescentes se protejan de todo aquello que la vida les vaya poniendo en sus caminos.

 
Prof. Dr. José E. Pons - Médico Ginecólogo y Obstetra
Lic. Psic. Cristina Pons
www.todopapis.com

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Comentarios (6)

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Comuna Mujer 17-07-2013

Una belleza tu comentario, Ana María. Es increíble la huella que pueden dejar los abuelos en sus nietos... como has hecho tú con el tuyo. Te mandamos un beso enorme y nos enriquece mucho conocer tu experiencia. Gracias por acompañarnos.

Ana Maria 12-07-2013

Abuela de cuatro nietos, al igual que mis descendientes todos varones... soy muy feliz, compartimos muchas cosas y el mayor hoy estudiando para Chef, dice que es porque yo le enseñé lo hermoso de cocinar con amor desde chiquito.

Comuna Mujer 05-05-2013

Hola, Nora! Agradecemos muchísimo tu aporte y el que hayas compartido tu experiencia con nosotros: es muy enriquecedora y sobre todo, nos demuestra que las abuelas modernas pueden "lidiar" con sus tareas y además, ser un gran aporte a sus familias. Te mandamos un beso grande y te felicitamos por tu gran labor.

Nora 04-05-2013

Soy abuela de 5 nietos. A 3 de ellos por razones familiares, los cuido desde pequeños. Es diferente y disfrutable el vínculo con ellos (10, 12 y 13 años) porque los apoyo y ellos a mí: estudiamos juntos, participo en comisiones de sus lugares de estudio y además, trabajo. Es fantástico.

Comuna Mujer 02-05-2013

Gracias Mercedes, por tu testimonio! Te felicitamos por tu hermosa labor, que lamentablemente no siempre es reconocida. Sabemos que hoy día, muchas abuelas cumplen casi la función de "madres"... cuando en verdad, no debería ser así... sino disfrutar de sus nietos.
Te mandamos un beso grande y agradecemos tu comentario.

mercedes 02-05-2013

Cuido mis nietos desde que se levantan para ir a la escuela, hasta que la madre llega a casa a las 18 hs. Estoy cansadaaaaa!!!!!

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