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Calidad de vida en los niños: los buenos tratos

Calidad de vida en los niños: los buenos tratos
Hay estudios realizados, por psiquiatras infantiles (como ser Barudy), quien explica claramente la importancia de lo que él llama "los buenos tratos" en la infancia. El criar niños a través de "buenos tratos", traerá como consecuencia positiva que estos niños, se formen desarrollando distintas competencias, como ser la capacidad de tener autoestima. Cuando éstos logran tener estima por sí mismos, creerse valiosos como seres humanos, podrán también valorar y respetar a los demás.

Si tomamos consciencia que las buenas formas, maneras o tratos, nos habilitarán a vivir en una sociedad pacífica, ya estaremos (o al menos intentaremos) cortando con este círculo vicioso de violencia, que cada vez se ve más en nuestra sociedad. Entonces, ¿con quiénes tenemos que trabajar? Con los niños, es una respuesta acertada; pero antes de trabajar con los niños, creo que lo más importante, es poder aportar herramientas tanto a los padres como a los educadores, para que puedan estar disponibles afectivamente para estos niños.

Los niños son tan receptivos, que nosotras, las mamás (y también los papás) no nos damos cuenta cómo ellos mismos se preocupan por nuestro bienestar y se angustian por vernos angustiados. A veces, por no decir siempre, nos toca resolver nuestros propios conflictos afectivos, para poder vincularnos sanamente con nuestros hijos. Si no, los cargaremos (aunque no queramos) con nuestros propios problemas.

La única tarea que les mandaría a estos niños, es ser felices

A ser feliz se aprende... se imita, se copia, se transmite. Por eso apuesto a trabajar con estos papás, que si bien no han vivido en algunos casos una vida afectiva positiva, sí están abiertos a cambiar... a aprender de lo pasado, y transmitir amor y felicidad. Y eso tiene una receta que es SENTIR que podemos amar, que podemos y que somos felices... no sólo desde el discurso, sino más bien sentido y vivido desde la interna de cada uno.

Un día escuché cómo un psicólogo experto en resiliencia, decía que para saber cómo estaba el niño o la niña luego de algún episodio traumático, no necesitaban verlo directamente, sino que con ver a la madre ya sabían cómo estaba ese niño. El vínculo madre hijo es muy estrecho y las emociones se mezclan cuanto más pequeños son.

En algunos casos los progenitores, por distintas causas, no están habilitados (ya sea afectivamente o por alguna incapacidad) para brindar estos "buenos tratos". Aquí es de gran importancia el entorno y la escuela. Muchas veces es la misma escuela, quien nos deriva a estos niños... pienso que si bien la derivación es acertada, lo mejor es formar a estas maestras o maestros, para apoyar a los niños en las diferentes situaciones que tienen que atravesar, y ya desde niños, volverse resilientes y volvernos nosotros mismos.

Resiliencia significa crecer a partir de la adversidad. Es decir que de alguna manera, siempre que se atraviesa un conflicto o problema, es probable que éste deje una cicatriz y sin lugar a dudas, una transformación. Quien lo vive, sale transformado de dicha situación y con una gran sabiduría.

Son las maestras en la clase, quienes tienen el deber de colaborar en la educación y en el crecimiento personal de estos chicos; ya que son ellas/os quienes están con nuestros hijos la mayor parte del tiempo.

También las escuelas tendrían que ser quienes den apoyo a las familias, para que pueden cubrir las necesidades afectivas de estos niños; ya sea a través de materiales educativos, charlas y más.

La idea es un trabajo conjunto, donde todos puedan recibir asesoramiento, que va desde los padres hasta la escuela y los niños... de esta forma, se genera un beneficio social. Y es que estos niños, enriquecidos por los "buenos tratos", podrán ser padres más afectivos y preparados.

Creo que está en nuestras manos el futuro, nuestro futuro y de alguna manera al menos en los primeros años, el de nuestros hijos.

Más allá de las experiencias traumáticas de cada uno, podemos cambiar y elegir cómo seguir adelante. Creo que hacerlo de una manera que dé apoyo a nuestros hijos a través del afecto y que nos haga sentir felices, es algo que está al alcance de todos.


Viviana Vaisenberg
Terapeuta Cognitiva Comportamental
Pag web: terapiaonline.com.uy

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