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Celos en la pareja

Celos en la pareja
Los celos son una respuesta defensiva a un determinado tipo de situación, que se percibe como una amenaza para una relación a la que se le da valor: una persona se ve amenazada por la pérdida de algo en una relación con otra persona, debido a la presencia de un tercero.

E
l proceso denominado celos, comienza con percepciones que tiene alguien respecto a su pareja y éstas, dan lugar a interpretaciones; y estas interpretaciones a su vez, generan sentimientos que pueden o no, expresarse en la conducta de quien los siente.

Hay teorías que consideran los celos como algo natural, necesario... como una muestra de un compromiso monogámico; y otras teorías, que lo ven como una manifestación de posesividad, objetualización y neurosis. En mi opinión, los celos no son intrínsecamente malos o buenos, sanos o insanos.  


Los celos se convierten en un problema, cuando interfieren en el buen funcionamiento de un estilo de vida o en una relación de pareja. En la medida que consumen un exceso de energía emocional, provocan hostilidad, separan las personas y ofuscan el pensamiento... ahí es donde pasan a ser un problema.

Las conductas de la persona celosa, pueden estar dirigidas a su pareja o a la tercera persona, cuando ésta es accesible y cuando la persona celosa, quiere pero no puede, controlar eficazmente la conducta de su compañero/a. En esos casos, casi siempre, la forma que adopta es la de castigo, que puede ser en forma de venganza, discusión, pelea, violencia o también, puede ser la de aislamiento de su pareja.

Los celos por  temor a perder a la pareja, son los más comunes  y van acompañados de una gran ansiedad y preocupación. Pero también, puede haber celos de los logros del otro... porque esto hace nacer inseguridad en algunas personas y empiezan a pensar que no son suficientemente buenos para su pareja, que tal vez encuentre alguien mejor, etc.

Muchas veces, se superponen con celos a la libertad personal del otro. Aquí tienen que ver más con posesividad. El otro no es nuestro: tiene su individualidad y debemos respetarla. Si lo sentimos propiedad nuestra, ya estamos partiendo de una relación que no es sana. Las personas no son de nadie más que de ellas mismas. El asumir un compromiso con otra persona, no significa pasar a ser de la otra persona. Es comprometerse a cumplir con determinadas pautas de conducta de ambas partes, pero no se pierde nunca la individualidad.


Los celos no son una consecuencia natural de estar enamorado: hay personas enamoradas que no los sienten y otras, que sí.

Hay personas que sienten celos manejables, racionales y otras personas, que llegan a extremos muy complicados. Las personas que tienen más probabilidades de sentir celos más intensos, son aquellas que son muy dependientes de su pareja y que están además, inseguros de su relación.

También influye lo que la persona cree que es adecuado sentir en términos emocionales. La persona aprende de la sociedad, de los padres, amigos y de su propia experiencia, qué emoción es adecuada sentir en diversas circunstancias.

Hay culturas poligámicas, donde es aceptado el compartir la pareja y este hecho, no se percibe como una amenaza. Por ende, en esos casos, los celos no son vistos desde esta perspectiva.

En las culturas monogámicas, es más común la manifestación de celos en cualquiera de estas formas.

Muchas veces observamos celos que surgen de una gran inseguridad en sí mismos y no necesariamente, de conductas de la pareja. La persona empieza a pensar: "¿qué pasaría si conoce a alguien mejor que yo? ¿qué será de mí?" Detrás de esos sentimientos, está la suposición de que uno es satisfactorio para el otro, solo en calidad de “producto deseable” y de que será abandonado, cuando a su pareja se le cruce una persona mejor en su camino.

En una relación sana, la única seguridad consiste en ser una persona y no un producto. Ninguno de nosotros somos deseables o agradables todo el tiempo y en todos los aspectos... y si nuestras relaciones dependieran de que nuestra pareja no descubra nunca el atractivo de otros, entonces vamos a ser unas personas muy pobres y emocionalmente lisiadas.

Las relaciones más sólidas y más agradables, son aquellas en las cuales los compañeros no tienen miedo a la libertad del otro. El intento de controlar la duración de una relación a causa de la inseguridad, significa sacrificar la riqueza de cada momento presente y esclavizarse en una lucha, sin sentido ni beneficio para ninguna de las dos partes.

Y como dije antes, están los celos racionales y los irracionales. Cuando la  persona está en una verdadera situación de peligro porque su pareja se interesa claramente por alguien más, puede ser lógico sentir celos... pero  muchas veces, las personas sienten celos que no son justificados por conductas reales de su pareja, sino por su imaginación y entonces, generan verdadera perturbación emocional.

¿Cómo hacemos para diferenciar esto? Empezar por preguntarse en qué se basa para pensar que su pareja está en riesgo: si tiene evidencias concretas o se basa en un pensamiento y da por hecho que esto es así. En consulta le ayudamos a clarificar esto, usando algunas de las preguntas de reestructuración cognitiva; por ejemplo, preguntamos: "¿da por hecho que su pensamiento es la realidad?", "¿está pensando que porque algo podría llegar a suceder, entonces sucederá?", "¿cuál es la real probabilidad de que esté interpretando correctamente la situación?", "¿está pensando en términos de certeza, en vez de probabilidad? y ¿cuál es la real probabilidad de que esto ocurra?", "¿cuáles son las evidencias reales que le llevan a pensar esto?", "¿hay otra forma de interpretarlo?" Muchas veces el poder salirnos de la situación y cuestionar esas creencias, ayudan a que la persona pueda ser más objetiva y diferencie lo que es la realidad, de un pensamiento o interpretación que hace de ella.

Así podemos diferenciar, lo que pueden ser celos racionales de irracionales... y también, por el tipo de perturbación que provocan. Los celos irracionales, generan sentimientos mucho más extremos y conductas acordes a esta forma de sentir. En cambio los celos racionales, en general,  se pueden canalizar mucho mejor.

¿Qué es lo que debemos hacer y qué no? Primero, entender si estamos en una percepción de la realidad que tiene bases o evidencias concretas, o si es producto de nuestra inseguridad. En caso que sea con base real, hablar directamente con nuestra pareja y plantear el tema. 

Lo que no se debe hacer son escenas, escándalos, castigos, venganzas, etc. Ese tipo de conducta, no lleva a buen término. Si la persona siente celos por temor a perder a su pareja, este tipo de conducta sin duda, la acerca mucho más a esa situación.

Si no hay confianza en la pareja, lo mejor es plantearlo; y si no llegamos a recobrar esa confianza, entonces preguntarnos qué vamos a hacer con esta situación, si vamos a vivir así de ahora en más o vamos a dejar con esta persona que no nos genera confianza... o qué solución vamos a encontrar para que no pase más esto. Pero ni pensar en convertirnos en la sombra del otro y controlar cada movimiento que hace, porque no vamos a ganar nada con eso, solamente vivir muy mal con dichos sentimientos. He visto personas que llegan a extremos insospechados con estas conductas.

Cuando estas perturbaciones emocionales que generan estas situaciones son extremas, enferman a quien lo siente y estropean una relación.

Es bueno poder discernir si el problema está en la persona que siente los celos, si es un problema de pareja o si es situacional. A partir de ahí entonces, buscar una solución sana.

Si es un problema de la persona
, en general, puede haber baja autoestima, inseguridad en sí misma, personalidad dependiente, experiencias anteriores que dejaron creencias irracionales, etc. Todos estos temas, hay que trabajarlos probablemente en terapia.

Si es algo situacional, o sea, se refiere a algo puntual con alguien y no a una conducta frecuente, entonces seguramente pueda ser más sencillo de resolver, planteándolo con la pareja.

Y si es un problema de que esa pareja tiene reiteradas conductas que llevan a la persona a no sentirse segura, entonces ver si son compatibles o no. Muchas veces las personas tienen características de personalidad que no los hacen compatibles como pareja, por ejemplo: alguien histriónico, que le gusta ser centro de atención en todos lados, difícilmente pueda ser compatible con otra persona que le moleste este tipo de manifestaciones y se sienta amenazada, cada vez que su pareja llama la atención.

Resumiendo

Si la forma de expresar los celos, causa malestar y perturbación emocional a la persona o significa un problema de pareja, entonces hay que tratarlos para buscar una solución.

En cambio, si es algo que se da en forma espaciada, manejable, que no causa malestar y no se vive pendiente de ello, entonces tomarlo como un sentimiento más dentro de una pareja que se quiere y se cuida.

A veces se alude a los celos como un "condimento" más en una relación y si es vivido así en la pareja, entonces está bien... siempre y cuando ese "condimento", no se exceda en algún momento y pase a ser el ¡plato principal!



Ps. Silvia Cardozo

Terapeuta Cognitivo Conductual
Email: ensil@adinet.com.uy

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