Autismo sin mitos ni usos peyorativos
• Carencia de sentimientos. Las personas con autismo sienten: lloran, se ríen, se alegran, se entristecen, se enfadan, sienten celos… en ocasiones, pueden tener dificultades para canalizar las emociones, pero saben demostrar que las sienten.
• Aislamiento en su propio mundo. Los esfuerzos por comunicarse son grandiosos. Ni viven en otra galaxia, ni mirando a una pared. Forman parte del mundo, una sociedad donde hay cabida para la diversidad.
• La falta del cariño de los padres provoca el autismo. Hace ya mucho tiempo que se erradicó la teoría de las “madres-nevera”, que tanto daño ha provocado. Se nace con autismo. Es decir, hay un origen genético.
• La inevitable segregación. Debe desterrarse la falsa creencia de que las personas con autismo sólo pueden vivir o desarrollarse en centros segregados, sin relación con el resto de las personas; no con la intención de marginarlas, sino de protegerlas. Esto en ningún caso debe ser así. Al contrario, la inclusión social es una de las claves para lograr una mejora de la calidad de vida de las personas con TEA y un factor esencial para incrementar sus capacidades de adaptación, su desarrollo personal y su calidad de vida. Con los apoyos adecuados, las personas con TEA pueden aprovechar las oportunidades de participación en entornos ordinarios, lo que favorece que puedan disfrutar de una vida social integrada y normalizada, y contribuye a su desarrollo personal.
• La infancia permanente. Con demasiada frecuencia, los medios hablan de "niños autistas", pero casi nunca de "adultos autistas". Es necesario que la sociedad conozca y entienda tanto a los niños como a los adultos, afectados por autismo.
• Son autistas. Mejor emplear la fórmula "persona con autismo", en lugar de utilizar simplemente la palabra "autista". Así se pone de relieve la condición de persona, con sus características y diferencias, independientes del autismo. Además, definir a una persona por una discapacidad, es una forma de discriminación.
• Definición de los diccionarios. El uso del autismo asociado a connotaciones negativas, se escuda en ocasiones, en la definición que aparece en los diccionarios, sobre todo el DRAE. Hace ya más de un año que iniciamos una campaña con respuestas positivas en el sentido de que van a cambiar la definición, aunque llevará su tiempo.
de: elsonidodelahierbaelcrecer.blogspot.com.
Áreas de manifiesto
La evidencia científica, coincide en establecer que los síntomas de los trastornos del espectro del autismo, son el resultado de alteraciones generalizadas del desarrollo de diversas funciones del sistema nervioso central.
Las áreas en las que se manifiesta son:
• Dificultades (no incapacidad) en el lenguaje y la comunicación. Encontraremos personas que no hablan, pero se comunican con gestos o pictogramas, y personas capaces de dominar varios idiomas.
• Dificultades (no incapacidad) en las relaciones sociales. Encontraremos personas que eluden el contacto visual o se aturden en ambientes ruidosos, y personas que ofrecen conferencias.
• Intereses restringidos y repetitivos, que con una buena estimulación pueden ampliarse siempre.
• Dificultades en el procesamienso sensorial.
Superación, esfuerzo, nobleza, cariño: realidades del autismo
Autismo no es sinónimo de personas indiferentes, que viven aisladas en su mundo. Las personas con autismo sienten, interactúan, se comunican (con o sin lenguaje), comparten, son luchadores natos que se esfuerzan a diario y les es difícil entender la ironía, los juegos de palabras o la mentira... pero hasta eso aprenden en muchos casos. con la estimulación adecuada.
Si se conociera la realidad del autismo, a nadie se le ocurriría más que asociarlo con “superación”, “esfuerzo”, “nobleza”, “cariño” o “sensibilidad”.
de: Grupo Acciones contra los Mitos del Autismo http://autismosinmitos.blogspot.com