En esa búsqueda de palabras de aliento en la que me convertí en mi propia voz, las afirmaciones positivas, han sido de ayuda. El repetir y –de cierta forma– contrarrestar un pensamiento derrotista con palabras positivas, no pretende ser ni más ni menos de lo que es: una voz de aliento, de confianza que ya no está más afuera, sino dentro.
Algunas surgen del recuerdo, de haberlas escuchado decir a mi madre; como es el caso de “Tú puedes” o “Todo saldrá bien”. Y he ido incorporando otras, como ser afirmaciones para iniciar positivamente el día. De éstas, “Hoy será un buen día”, “¡Vamos!” y “Hay cosas que solo tú puedes lograr”, son algunos ejemplos.
Puedo decirles que utilizar las afirmaciones positivas y sentir una real ganancia de confianza, llevó un cierto tiempo. Encontré la razón por la que esto sucede muy claramente expuesta en una publicación que leí recientemente, de la psicóloga Violeta Guber, en su sitio web (
*). Allí explica que, para que las afirmaciones den resultado,
se debe creer en lo que se está afirmando... o lo mismo dicho de otra forma, lo que se está afirmando debe resultar creíble para la persona que lo afirma. Si hay duda, o falta de creencia en la afirmación, será inútil para conferir esa seguridad que se busca.
Es por esto repetir ciertas afirmaciones que no resuenan con uno, probablemente no nos haga sentir mejor ni más confiadas, porque sin creerlo, sin tener la convicción y certeza de que puede ocurrir, serán como repetir palabras vacías de contenido.
Voy a poner un ejemplo concreto. La afirmación “hoy podrá ser un buen día”, me resulta más creíble que "Hoy es un buen día". Aunque no sea tan categórica como afirmar “hoy es”, si deja una puerta abierta a que lo sea y es más efectiva para alejarme, aunque sea un poco, del pensamiento derrotista de que no voy a lograr lo que me propongo, no voy a ser capaz de hacer tal o cual cosa... o que me irá mal. También es importante también realizar la repetición por varios días, no solo ese día en que lo necesitamos. Luego, paulatinamente, se va internalizando y se puede ir pasando a la afirmación “Hoy es un buen día”, más certera, más segura y expresada en tiempo presente.
Lo anterior constituye una forma de ir incorporando las afirmaciones de forma gradual e ir pasando de las que nos resultan menos creíbles, a las más creíbles. Puedo decirles que esto que describí coincide con lo que se fue dando naturalmente durante el proceso de ser mi propia voz de aliento. Hoy mis afirmaciones son más firmes que cuando empecé y poco a poco, he experimentado la sensación de sentir más confianza.
Una colaboración de Sofía Davie
www.comunamujer.com
Si buscas inspiración para crear tus propias afirmaciones puedes buscar inspiración en las frases de Louise Hay. Aquí te dejo una afirmación para la salud: "Soy un ser armonioso".
¿Y tú tienes tus propias frases motivadoras? Déjame un comentario.