Mi hij@ es gay
Lo primero que los padres deben saber es que por tener una postura abierta frente al tema de la homosexualidad, sus hij@s no va a cambiar su sexualidad. Un/a hij@ no va a ser homosexual porque sus padres demuestren que no tienen prejuicios frente al tema... la única diferencia va a ser, que se va a animar a contárselo, si fuera el caso y a buscar apoyo en ellos. La homosexualidad u heterosexualidad no es algo que se cambia así nomás, por una aceptación o rechazo de los padres... ¡en absoluto!
Cuando los padres tienen una postura abierta al diálogo y no de discriminación, es mucho más sencillo para un chico decirle a sus padres que no es heterosexual. Pero si perciben que para ellos que es algo “negativo”, que lo rechazan o que se burlan, ese chico jamás se va a animar a hablar, porque ante todo, no quiere decepcionar a sus padres. De esta forma, se está lastimando y no aceptándose él mismo, porque siente que hay algo en él que no está bien.
Cuando los padres tienen una postura homofóbica, sus hijos se sienten rechazados, muy heridos y sin saber qué hacer y son los primeros en autodiscriminarse. Recuerdo el caso de un joven, que me decía que cuando se dió cuenta que era homosexual, se quería morir; porque sabía que en su familia eso era imperdonable, que era motivo de rechazo absoluto y de burla... que nunca iba a poder sincerarse con sus padres, porque “era matarlos”. Y sin duda eligió ir "matándose" él de a poco... tenía una depresión crónica, de la cual no podía salir.
Ningún padre o madre debería centrar toda su atención en la orientación sexual del hijo o hija, sino en sus valores, que es donde sí va a poder influir y orientarlo.
La sociedad de por sí discrimina, por lo que si alguien pudiera cambiar su orientación sexual a fuerza de voluntad, ¡lo haría!, pues definitivamente su vida sería mucho más fácil. Entonces, con más razón, los padres deben apoyar a sus hijos y preocuparse porque sean felices, sea cual sea su orientación sexual.
Si ellos sienten que sus padres no los rechazan, van a sentirse aceptados por las personas más importantes de su vida. Por tanto, el resto puede que los acepte o no, pero esto va a ser mucho más tolerable si saben que cuentan con la aceptación principal.
Hay que terminar con los cuestionamientos, tanto hétero como homosexuales: las personas deben ser educadas por igual y los valores respecto a este tema, deberían pasar por otro lado. Es importante trasmitirles que deben siempre respetar al otro, no imponer nada que la otra persona no quiera, ni dejar que se lo impongan a ellos... tener una sexualidad responsable: esto quiere decir, sin riesgo de embarazo ni de trasmisión de ETS (enfermedades de trasmisión sexual)... enseñarles cómo deben cuidarse ellos y cómo cuidar a su pareja.
Después, cada familia puede por supuesto tener sus matices en cuanto a asociar la sexualidad al amor o solo por placer, fuera o dentro de determinados parámetros, edades, etc., según sus creencias.