La evolución de la Cosmética
Es allí, que surge entonces la Cosmética Científica, donde a las cremas básicas, se le incorporan activos no utilizados antes, como la placenta, la alantoína, el colágeno, la elastina, el ácido hialurónico, etc. Luego, se incorporan también, los ácidos frutales, AHA y peelings combinados, ya sean químicos o mecánicos. Es así, que comienza una era de avance, ya sea en química cosmética, como en electromecánica cosmética.
Surgen aparatos de generación de ondas, electroporación, ionización, ozono (oxígeno más puro), corrientes interferenciales, aplicación de biomagnetismos, etc.
Fue tan grande el salto a la evolución cosmética química, que surge una nueva área desconocida: la Cosmecéutica, que agrupa la ciencia química, estética y mecánica.
Con todos estos beneficios, la incorporación del láser en tratamientos dermatológicos y estéticos y los avances químicos, se abre un campo nuevo (además que este nuevo campo, está acorde a casi todos los bolsillos): la Medicina Estética o Cosmética, algo que hasta el momento, solo beneficiaba a estratos socio-económicos muy altos, ya que los costos de estas tecnologías eran solo un lujo de pocos.
Surge el uso de ácidos como el retinoico, absolutamente revolucionario, ya que modifica el estrato córneo y logra una reestructuración epidérmica: un maravilloso aliado contra el fotoenvejecimiento.
Se empiezan a utilizar los AHA (aunque utilizados por los egipcios, no eran de uso masivo en la actualidad), ácidos beneficiosos, que en concentraciones específicas, realizan acciones cosméticas sin agredir la piel. Los más conocidos, son los ácidos láctico y glicólico, ya que actúan específicamente en el estrato córneo inferior. Son altamente hidratantes, humectantes y controlan la fuerza de cohesión intercelular, evitando así la deshidratación profunda y rigidez tisular, que produce la arruga profunda.
Los peelings químicos, son los procedimientos más usados en una renovación celular. Se sabía que uno de los factores de envejecimiento, era la falencia o ausencia de las ceramidas, especialmente en la zona parpebral (párpados). Por eso, actualmente, este compuesto es sumamente utilizado en las formulaciones cosméticas, aliado de los procesos y tratamientos para revitalización y rejuvenecimiento.
En la Cosmecéutica, se utilizan muy frecuentemente vitaminas, como los alfa tocoferoles (vitamina E), el retinol (vitamina A), ácido ascórbico (vitamina C), ácido hialurónico, sustancia fundamental dérmica del espacio intercelular, que nos da lozanía y vitalidad dérmica, evitando la flaccidez.
También existen fórmulas con enzimas y co-enzimas, aunque son algo inestables. El más utilizado es el ADN y la Co Enzima Q10, que produce una involución cutánea, reactivando la capacidad de síntesis y formación de un colágeno más joven.
Y por último, pero no menos importante, los citopéptidos, como la solución de líquido amniótico y placenta animal, cuya acción es la de estimular el crecimiento de las células vivas.