- No agregues sal ni azúcar a sus comidas.
- Ofrécele agua, en una taza o vasito, después de comer.
- No soples su comida ni la pruebes con la misma cuchara, para evitar contaminarla con microorganismos de tu boca.
Es importante tener presente que es un proceso de
aprendizaje y cada niño tiene su
ritmo. Pueden pasar dos días o dos semanas, hasta que logre comenzar a comer.
Necesitarás mucha paciencia, práctica y perseverancia.
Lic. Marisa RodríguezNutricionista
http://consejosdenutricion.blogspot.com