Es típico que en el verano, el maquillaje dure menos sobre el rostro. Aunque sea de muy buena calidad, te habrás dado cuenta que
la transpiración siempre causa estragos. Al transpirar, nos pasamos las manos por el rostro… especialmente por
la “zona T” (comprende la frente, nariz y barbilla), que
suele volverse más grasa durante el día.
Las zonas de las mejillas y mentón, también sufren; por esta causa el maquillaje se ve desprolijo a mitad del día.