Por la vida voy andando
caminando despacito
me detengo en las esquinas
para ver el infinito;
de repente se aparecen
a mi paso varias calles
no distingo a dónde voy
se cambiaron las señales.
En mi mente confundida,
me pregunta la conciencia
¿hacia dónde te diriges?
-no lo sé, ténme paciencia.
luego entonces la intuición,
caminando en laberintos
llega suave al corazón
aumentando sus latidos.
Sólo sé, que no sé nada,
aprendiendo voy andando,
mientras me abrigue la paz
y en la vida siga amando.
Escucharé a la conciencia
y a mi amiga la intuición
mas, quien dirige mi días:
¡será siempre el corazón!
Aurora Orozco
Poeta
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