Ingredientes:
- 1 ½ taza de avena*
- 1 taza de semillas de maravilla (pipas o semillas de girasol)
- ½ taza de linaza molida (semillas de lino)
- ½ taza de almendras enteras**
- Dos cucharadas de semillas de chía***
- Cuatro cucharadas de salvado****
- 350 ml. de agua
- Una cucharada de azúcar o agave
- Tres cucharaditas de aceite
- Una cucharadita de sal
* Uso avena instantánea, fortificada con calcio y hierro. La avena orgánica laminada, tal como cualquier alimento orgánico, no puede venir fortificada y por ende, su aporte nutricional es menor.
** Pueden usar lo que quieran: maní, nueces, avellanas, castañas de cajú, etc.
*** ¿No tiene chía? ¡Use linaza entera!
****¿No tiene salvado? ¡Use más avena!
Preparación:
Ponemos la avena, semillas, frutos secos, salvado, sal y azúcar (si estamos usando) y mezclamos bien.
Agregamos los ingredientes líquidos y mezclamos bien.
Ponemos en un molde forrado con papel y aplanamos bien la mezcla.
Dejamos reposar la mezcla por dos horas, tapada con un paño limpio, en un lugar tibio.
Pasadas las dos horas (¡por favor, no hagan trampa en esta parte!), lo llevamos al horno a 180°C por 20 minutos.
Pasados los 20 minutos, lo sacamos del molde y horneamos a la misma temperatura por 40 minutos más.
Sacamos del horno y lo dejamos enfriar.
Rebanamos con un cuchillo de pan grande, con el fin que no se desgrane. Lo recomendado, es que las rebanadas sean de al menos 1 cm. de espesor.
Servimos como serviríamos cualquier pan, ¡con la diferencia que es muy “llenador”!
¡Que lo disfruten!
Receta de Las Cocineras Metaleras