Pedir disculpas sin tener la culpa.
Bajar la cabeza teniendo razón.
Sacrificarte por los demás.
Ocultar tu dolor para no preocupar.
En definitiva, realizar estas acciones para colocar las necesidades y la felicidad de los otros por delante de la tuya, no te hace más generoso o mejor persona... aunque nos cueste creerlo. No es altruismo, aunque pueda parecerlo. Es el más grande de los egoísmos.
¿Por qué? Piénsatelo...
Porque le quitaste a alguien la oportunidad de aprender de sus equivocaciones.
Le quitaste la oportunidad de aprender a disculparse.
Le robaste la ocasión de hacerse responsable de su vida.
Le negaste la oportunidad de echarte una mano.
Y por sobre todo, dejaste de lado al ser más importante de tu vida: ¡tú!
Y finalmente detrás de todo, está el no tener el valor de afrontar:
tu miedo a expresar tu opinión...
tu miedo a que dejen de quererte si no cumples todas las expectativas...
tu necesidad de acallar tu conciencia...
tu miedo a ser una molestia, parecer débil, mostrar tus emociones...
tu miedo a ser tú mismo, a existir, a que te vean...
Todo el tiempo has hecho todo eso por ti y no por los demás, deja de engañarte: asume la responsabilidad de tu vida, atiende tus emociones, necesidades y heridas. Sólo entonces y desde allí estarás aportando algo sincero, genuino, equilibrado y hermoso a los demás.
¡Es tiempo de despertar! ¡Es tiempo de simplemente elegir ser feliz!
Y entonces… ¿te atreves a ir por MÁS?... ¿Más qué?: Más felicidad, más amor, más paz, más tranquilidad, más alegrías, más risas, más disfrute, más gozo, más juegos, más abundancia de TODOOO… más espiritualidad, más cariños, más ternura… ¡más consciencia!
Un aporte de:
María Jesús Martínez Bórquez
Psicóloga, Facilitadora de Ceremonias y Talleres.
Coach Ontológica. Terapeuta Floral.
Astróloga. Sahumadora.
Facebook: María Jesús Martínez Bórquez
Fono consulta: (+569) 6 478 0966