Las emociones condicionan nuestra calidad de vida, siendo ellas también las que median en la calidad de las propias decisiones y elecciones. Ser competentes en materia de inteligencia emocional, nos puede allanar innumerables caminos.
Muchos de ustedes, notarán que en la medida que son disciplinados con sus meditaciones y elevación de la vibración, tendrán un gran avance. Recuerden que el camino de la expansión de la consciencia no es lineal, ni vertical: es en espiral.
Pensar en algo bonito al despertarte… levantar la persiana por la mañana y que el sol nos dé en la cara… oler el café recién hecho… el pan caliente… morder una fruta… una ducha sin prisas… el olor de la ropa limpia…
En lo cotidiano podemos ver como muchas veces logramos transformar situaciones cotidianas en verdaderos problemas, cuando nos hacemos expectativas irreales respecto al gran número de necesidades en las que el otro debería satisfacernos. Lo bueno de esto, es que cada uno de nosotros somos nuestros propios guionistas y podemos cambiar la historia.
Caminar es el ejercicio más antiguo, más fácil, se practica en cualquier lugar, en cualquier circunstancia, no tienes que gastar, es seguro, es efectivo, no necesitas tener habilidades o entrenamiento.
Más que una costumbre, es un placer: leer antes de dormir nos libera de un día de preocupaciones. Es un instante privado donde nos sumergirnos en un mar de letras, en un mundo de posibilidades que nos lleva de la mano y de la mente, hacia escenarios emocionantes.
¿Te has puesto a pensar que tal vez sufres porque permites que tu felicidad esté a merced de otros y como consecuencia directa de haberle cedido el control sobre tu estado de ánimo a alguien ajeno a ti? Llegar a pensar con ese nivel de conciencia puede parecer muy difícil, en especial si hoy estás en medio del conflicto... pero te puedo asegurar que no es tan complicado como parece.
Sin darnos cuenta, acudimos a frases hechas, sin ser conscientes de cómo moldean nuestra forma de pensar y de ver la realidad. Bernard Rothn asegura que eliminando dos palabras de nuestro vocabulario, nuestra vida cambia. Estas palabras son el "pero" y "tengo que"... descubre cómo sustituirlas y qué beneficios traería este cambio.
¿A cuál de tus mujeres vas a honrar hoy? Son tantas las mujeres que viven dentro de mí...Hoy me doy cuenta, que muchas veces a las mujeres nos estereotipan, nos etiquetan, que si una es sumisa, si la otra es luchadora, si la otra es una madraza... y así muchos adjetivos más. Hoy me di cuenta, que todas son yo, y yo soy todas.